In memoriam

Jose, ya alcanzado por su enfermedad, en una de sus salidas del Hospital General de Jaen, descansando en su casa de Ubeda.
Ese día, quiso Jose acudir a casa de sus amigos junto a Cazorla. Allí, se le tenía preparada una cena íntima, en la que se sirvió comida tradicional marroquí, y se le vistió para tal ocasión.

 Decir, que con un cateter en el pecho, tuvo el coraje de conducir el vehículo, que habría de llevarnos a la finca (y nosotros el de ir sentados a su lado).

Parte de su domicilio en Baeza.

 

Gran interiorista, su gusto lo plasmó en multitud de casas, y locales y en todo aquello en que se le solicitaba su participación.
 
 

Jose, todo un emblema.